Archivo de la etiqueta: clarividencia

‘Todos somos sensitivos’, texto de la artista Mapi Rivera sobre Josefa Tolrà

Todos somos sensitivos. C. W. Leadbeater.
Sin embargo, cuanto más indagábamos sobre estas personas sensitivas, más cuenta nos dábamos de que, en realidad, todos tenemos estos dones, solo que en la mayoría de los casos están aletargados, en un estado de latencia que necesita ser despertado. Según el teósofo C. W. Leadbeater (1854-1934), todos somos clarividentes, todos podemos “ver claro”. Las técnicas de acceso a la visión se encargan precisamente de esto, de desplazar nuestra percepción ordinaria para que nos sea posible “ver” de forma extraordinaria.

Leadbeater, en una publicación titulada Clarividencia y los anales akáshicos, explica con minuciosidad en que consiste el don de ver más allá de lo ordinario que poseen muchos sensitivos. La clarividencia es para Leadbeater, “el poder de ver lo que se halla oculto a la mirada física ordinaria. A menudo acompañado de la clariaudiencia o el poder de oír lo que es imperceptible para el oído físico ordinario”. El mismo Leadbeater era capaz de visionar las auras o campos en energéticos de las personas, con lo que su definición de la clarividencia se basa en su propia experiencia sensitiva.

Leadbeater reconoce la existencia de un doble etéreo, que desvela sus desequilibrios, enfermedades, “emociones, pasiones, deseos y tendencias”. Al mirar a una persona, el clarividente “la verá rodeada de una niebla luminosa del aura astral, brillando con toda suerte de colores, y cambiando constantemente de matices y de brillo a cada variación de los pensamientos y sentimientos de la persona”.

Este estado de visión puede dilatarse hasta la percepción de entidades espirituales, tal como era el caso de la médium y artista Josefa Torlà. La sensitividad de Pepeta, así la llamaban los más próximos, eclosionó tras una crisis profunda, cuando murieron sus dos hijos y ella ya contaba con sesenta años de edad. De la mano de la comisaria e historiadora del arte Pilar Bonet que ha rescatado sus dibujos y bordados, apenas mostrados mientras ella vivió, para el presente nos detenemos en su vida y su experiencia. En nuestra investigación tratamos otras personas que, de forma mediúmnica, crean sin haber tenido conocimientos previos, como Victorien Sardou, Hélène Smith o Agustín Lesage, sin embargo Josefa Torlà es el mejor y el más cercano ejemplo de persona sensitiva y creadora, ya que tenía la capacidad de ver el aura de las personas, hacía recetas sanadoras para sus vecinos sin cobrar por ello y cuando los “seres de luz” se lo indicaban regalaba algunos de sus dibujos.

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(Detalle dibujo de Josefa Tolrà)

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Estados de sensitividad, texto de Mapi Rivera

Estados de sensitividad. Shafica Karagulla

Comencé a profundizar en los distintos modos de alterar la percepción, desde la curiosidad, la concupiscencia ocular, el maravillamiento, la meditación, la recitación, los cantos, las danzas, el yoga, el ascetismo, el recogimiento, el aislamiento, el quietismo, el estudio, la focalización, la hipnosis, la percusión, la ingesta de enteógenos que es considerada en entornos ritualísticos la vía directa a la visión. Estaba sumida en la indagación de estas “técnicas arcaicas del éxtasis” tal como las denomina el filósofo y estudioso de las religiones Mircea Eliade (1907– 1986), cuando topé con el estudio de la neuropsiquiatra Shafica Karagulla (1914-1986) sobre personas sensitivas. Las personas sensitivas poseen un talento especial para la recepción de estímulos por canales “naturalmente” dilatados. No sólo son sensibles a las cualidades físicas de las cosas sino que poseen aptitudes específicas para cambiar el estado perceptivo y ver flujos, colores y campos de energía que envuelven al ser humano. Algunos tienen capacidades innatas para comunicar telepáticamente con otras personas, ver a través de los objetos, conocer su pasado y sanar.

Según Karagulla que investigó la sensitividad con rigor científico durante más de ocho años, los sensitivos tienen una percepción más desarrollada, más sensitiva y también más vulnerable que el resto de personas. Captan mayor espectro de ondas, descodifican mayor número y cualidad de vibraciones, tramas, interconexiones e interrelaciones y mayor cantidad y cualidad de fenómenos.

Se puede ser sensitivo por predisposición genética, muchas de las personas sanadoras, clarividentes, médiums y canalizadoras heredan estos dones de sus padres o abuelos, tal como Karagulla comprobó al rastrear el linaje de las personas que estudiaba. Sin embargo, la sensitividad también puede despertarse a raíz de una situación o proceso límite; una fiebre alta, un accidente, una crisis, altera la percepción de forma que un mundo antes oculto se torna perceptible.

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Clarividencia, telepatía, sanación

Teresa Grandas
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Por otra parte, Emma Kunz (1892-1963) supo de forma temprana que poseía capacidades de percepción extrasensorial, clarividencia, telepatía, sanación y utilizó la radiestesia que emplea los flujos de energía. A partir de 1939 empezó a realizar unos dibujos con un péndulo que determinaba los trazos del lápiz o el rotulador, surgiendo formas geométricas simétricas que elaboraba sobre papel milimetrado. Cada dibujo lo producía en una sesión y no los concebía como trabajos artísticos sino como parte de sus rituales sanadores, utilizándolos con su paciente para canalizar los flujos energéticos. Los dibujos le permitían dilucidar y transformar la energía negativa para curar enfermedades físicas y mentales. Los diagramas respondían a cuestiones espirituales y filosóficas, al tiempo que poseían implicaciones curativas. El elemento performativo y asociativo de estas obras tiene vínculos con las “Droguinhas” de Mira Schendel, retículas biomórficas de papel de arroz enrrolado que se transforman al ser interactuadas, y que no dejaban de ser mapas de flujos de energía; también nos remiten a los dibujos eléctricos de Atsuko Tanaka, semejantes a las ramificaciones nerviosas que dibujara Santiago Ramón y Cajal en sus estudios sobre los procesos conectivos de las células nerviosas. La terapia entendida como formade expresión corporal, de experiencia sensorial que se sitúa al margen de los sistemas de valores establecidos y de órdenes morales cualesquiera, constituye una fuerza motriz de pensamiento creativo.
El descubrimiento de lo qué hay detrás del cuerpo es una práctica relacional que implica una interactividad, otra percepción y la apertura a otras dimensiones ya no sólo de lo corpóreo sino también de lo real. Lo que se ha dado en llamar exorcismo afectivo, que origina un espacio en el que recurren el pensamiento y la creación. En Josefa Tolrà, el cuerpo es el receptáculo de las voces que construyen fluídicamente la obra y que son portadoras de la misma. No se conocen fotografías de sus trances, sólo quedan sus cuadernos y los dibujos. Lejos de subestimar el efecto de trance como una experiencia perturbadora, su trabajo es interesante por formar parte de una genealogía de prácticas que irrumpen en el imaginario social y que constituyen formas de emancipación de subjetividades, visuales, culturales y políticas en la sociedad occidental. Se trata de una constelación de narraciones disruptivas, de
espacios intersticiales, que se posicionan al margen de la realidad irrefutable y que constatan la fragmentación de la experiencia del mundo.

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Josefa Tolrà y Remedios Varo: Los espíritus hablan. Texto de María José González.

SURREALISMO Y VIDENCIA: LA OBRA DE REMEDIOS VARO
María José González

Josefa Tolrà (Cabrils, 1880 – 1959) y Remedios Varo (Anglès, 1908 – Ciudad de México, 1963) fueron contemporáneas durante parte de sus vidas. Ambas nacieron en Catalunya, pero mientras Josefa solo salió un día de Cabrils, Remedios vivió en Madrid, Barcelona, París y, más tarde, durante la II Guerra Mundial, se exilió a México. La una y la otra desarrollaron una importante obra plástica, disfrutaron de la costura, practicaron la comunicación espiritista y cultivaron la búsqueda de la trascendencia. Ambas acompañaron sus pinturas y dibujos con cortos y fantásticos relatos en los que identificaban argumentos y personajes, y representaron magos, diosas y escenas de armonía. Las dos llenaron libretas con sus dibujos y palabras. Pero mientras Josefa Tolrà realizaba sus pinturas alejada del mundo artístico y de toda presión estética, siguiendo los dictados comunicados por los «seres de luz», Remedios Varo estudió en la Academia de Bellas Artes y trabajó relacionada con grupos surrealistas en Barcelona, París y México. Con ellos compartió el interés por lo oculto y la videncia.

¿Cómo se han considerado este interés y la relación con la mediumnidad en el terreno de las prácticas artísiticas de vanguardia, y en concreto en el contexto surrealista? ¿Y en relación a la obra de las artistas, como Remedios Varo, que formaron parte de estos contextos?

Arte moderno y espiritismo.
El resurgimiento del interés por formas de conocimiento y espiritualidades heterodoxas estuvo presente, desde finales del siglo XIX, en la obra de muchos y muchas artistas que deseaban oponerse a la cultura hegemónica, al racionalismo científico e industrial y a la religión institucionalizada. Muchas exposiciones han dado cuenta de lo estrecho de esas relaciones, desde la pionera The Spiritual in Art: Abstract Painting, 1890–1985 hasta la reciente sobre la pintora y vidente sueca Hilma af Klint.

(Fragmento, artículo catálogo)

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