Archivo de la etiqueta: seres de luz

El mito de Eva, la poesía de Joan Brossa y el relato fluídico de Josefa Tolrà a escena.

Se presenta en la Sala Golferichs de Barcelona una pieza teatral basada en los encuentros mediúmnicos de tres figuras extraordinarias.

http://www.golferichs.org/programacio-cultural/eva-fuerza-fluidica/

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‘Todos somos sensitivos’, texto de la artista Mapi Rivera sobre Josefa Tolrà

Todos somos sensitivos. C. W. Leadbeater.
Sin embargo, cuanto más indagábamos sobre estas personas sensitivas, más cuenta nos dábamos de que, en realidad, todos tenemos estos dones, solo que en la mayoría de los casos están aletargados, en un estado de latencia que necesita ser despertado. Según el teósofo C. W. Leadbeater (1854-1934), todos somos clarividentes, todos podemos “ver claro”. Las técnicas de acceso a la visión se encargan precisamente de esto, de desplazar nuestra percepción ordinaria para que nos sea posible “ver” de forma extraordinaria.

Leadbeater, en una publicación titulada Clarividencia y los anales akáshicos, explica con minuciosidad en que consiste el don de ver más allá de lo ordinario que poseen muchos sensitivos. La clarividencia es para Leadbeater, “el poder de ver lo que se halla oculto a la mirada física ordinaria. A menudo acompañado de la clariaudiencia o el poder de oír lo que es imperceptible para el oído físico ordinario”. El mismo Leadbeater era capaz de visionar las auras o campos en energéticos de las personas, con lo que su definición de la clarividencia se basa en su propia experiencia sensitiva.

Leadbeater reconoce la existencia de un doble etéreo, que desvela sus desequilibrios, enfermedades, “emociones, pasiones, deseos y tendencias”. Al mirar a una persona, el clarividente “la verá rodeada de una niebla luminosa del aura astral, brillando con toda suerte de colores, y cambiando constantemente de matices y de brillo a cada variación de los pensamientos y sentimientos de la persona”.

Este estado de visión puede dilatarse hasta la percepción de entidades espirituales, tal como era el caso de la médium y artista Josefa Torlà. La sensitividad de Pepeta, así la llamaban los más próximos, eclosionó tras una crisis profunda, cuando murieron sus dos hijos y ella ya contaba con sesenta años de edad. De la mano de la comisaria e historiadora del arte Pilar Bonet que ha rescatado sus dibujos y bordados, apenas mostrados mientras ella vivió, para el presente nos detenemos en su vida y su experiencia. En nuestra investigación tratamos otras personas que, de forma mediúmnica, crean sin haber tenido conocimientos previos, como Victorien Sardou, Hélène Smith o Agustín Lesage, sin embargo Josefa Torlà es el mejor y el más cercano ejemplo de persona sensitiva y creadora, ya que tenía la capacidad de ver el aura de las personas, hacía recetas sanadoras para sus vecinos sin cobrar por ello y cuando los “seres de luz” se lo indicaban regalaba algunos de sus dibujos.

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(Detalle dibujo de Josefa Tolrà)

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Estados de sensitividad, texto de Mapi Rivera

Estados de sensitividad. Shafica Karagulla

Comencé a profundizar en los distintos modos de alterar la percepción, desde la curiosidad, la concupiscencia ocular, el maravillamiento, la meditación, la recitación, los cantos, las danzas, el yoga, el ascetismo, el recogimiento, el aislamiento, el quietismo, el estudio, la focalización, la hipnosis, la percusión, la ingesta de enteógenos que es considerada en entornos ritualísticos la vía directa a la visión. Estaba sumida en la indagación de estas “técnicas arcaicas del éxtasis” tal como las denomina el filósofo y estudioso de las religiones Mircea Eliade (1907– 1986), cuando topé con el estudio de la neuropsiquiatra Shafica Karagulla (1914-1986) sobre personas sensitivas. Las personas sensitivas poseen un talento especial para la recepción de estímulos por canales “naturalmente” dilatados. No sólo son sensibles a las cualidades físicas de las cosas sino que poseen aptitudes específicas para cambiar el estado perceptivo y ver flujos, colores y campos de energía que envuelven al ser humano. Algunos tienen capacidades innatas para comunicar telepáticamente con otras personas, ver a través de los objetos, conocer su pasado y sanar.

Según Karagulla que investigó la sensitividad con rigor científico durante más de ocho años, los sensitivos tienen una percepción más desarrollada, más sensitiva y también más vulnerable que el resto de personas. Captan mayor espectro de ondas, descodifican mayor número y cualidad de vibraciones, tramas, interconexiones e interrelaciones y mayor cantidad y cualidad de fenómenos.

Se puede ser sensitivo por predisposición genética, muchas de las personas sanadoras, clarividentes, médiums y canalizadoras heredan estos dones de sus padres o abuelos, tal como Karagulla comprobó al rastrear el linaje de las personas que estudiaba. Sin embargo, la sensitividad también puede despertarse a raíz de una situación o proceso límite; una fiebre alta, un accidente, una crisis, altera la percepción de forma que un mundo antes oculto se torna perceptible.

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Josefa Tolrà y Remedios Varo: Los espíritus hablan. Texto de María José González.

SURREALISMO Y VIDENCIA: LA OBRA DE REMEDIOS VARO
María José González

Josefa Tolrà (Cabrils, 1880 – 1959) y Remedios Varo (Anglès, 1908 – Ciudad de México, 1963) fueron contemporáneas durante parte de sus vidas. Ambas nacieron en Catalunya, pero mientras Josefa solo salió un día de Cabrils, Remedios vivió en Madrid, Barcelona, París y, más tarde, durante la II Guerra Mundial, se exilió a México. La una y la otra desarrollaron una importante obra plástica, disfrutaron de la costura, practicaron la comunicación espiritista y cultivaron la búsqueda de la trascendencia. Ambas acompañaron sus pinturas y dibujos con cortos y fantásticos relatos en los que identificaban argumentos y personajes, y representaron magos, diosas y escenas de armonía. Las dos llenaron libretas con sus dibujos y palabras. Pero mientras Josefa Tolrà realizaba sus pinturas alejada del mundo artístico y de toda presión estética, siguiendo los dictados comunicados por los «seres de luz», Remedios Varo estudió en la Academia de Bellas Artes y trabajó relacionada con grupos surrealistas en Barcelona, París y México. Con ellos compartió el interés por lo oculto y la videncia.

¿Cómo se han considerado este interés y la relación con la mediumnidad en el terreno de las prácticas artísiticas de vanguardia, y en concreto en el contexto surrealista? ¿Y en relación a la obra de las artistas, como Remedios Varo, que formaron parte de estos contextos?

Arte moderno y espiritismo.
El resurgimiento del interés por formas de conocimiento y espiritualidades heterodoxas estuvo presente, desde finales del siglo XIX, en la obra de muchos y muchas artistas que deseaban oponerse a la cultura hegemónica, al racionalismo científico e industrial y a la religión institucionalizada. Muchas exposiciones han dado cuenta de lo estrecho de esas relaciones, desde la pionera The Spiritual in Art: Abstract Painting, 1890–1985 hasta la reciente sobre la pintora y vidente sueca Hilma af Klint.

(Fragmento, artículo catálogo)

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Sobre la obra ‘Virgen del peregrino’ de Josefa Tolrà. Texto de Raimon Arola.

LA DONA D’AIGUA I EL SEU FRUIT
Raimon Arola

1. Normal i estrany
El món occidental és ben sorprenent, ha arribat a considerar estranys a les dones i als homes que contemplen els éssers imaginaris, que veuen dracs, dones d’aigua, unicorns i la resta d’un bestiari fascinant; en canvi, aquells que no veuen més que la matèria exterior són considerats normals. Realment, aquest plantejament sembla quelcom greu, i encara ho sembla més si tenim en compte que el món global s’emmiralla en el món occidental.
Tanmateix els humans que veuen i conviuen amb els éssers imaginaris no són, ni molt menys, especials ni estranys. Ells viuen en companyia de la natura viva, els estranys, podríem dir, són la resta, que necessiten jocs informàtics i altres mitjans semblants per contemplar un tímid reflex de la vida oculta!
M’explicava un amic savi i, segurament per això, desconegut del món, que Occident va deixar de contemplar als éssers que viuen en l’interior de la natura quan, a partir de la Edat Mitjana, va dedicar-se a cremar als vidents i als dotats de capacitats mediúmiques, acusant-los de bruixeria i altres males màgies. I, també, quan uns altres personatges amb les mateixes capacitats seguien els seus impulsos espirituals i entraven en convents o ordres cèlibes de tota mena. Així, els uns per una mort prematura i els altres per un vot de castedat, les dones i els homes amb sensibilitat per veure espectres de la realitat que no tothom pot observar van deixar de reproduir-se i, per tant, de transmetre el seu llinatge especial. D’aquesta manera, els europeus van anar aniquilant poc a poc un dels tresors més preuats de la humanitat, com un fill neci es gasta el bo i millor de l’herència.
Després, aquest dipòsit familiar és ben difícil de recuperar, quasi impossible, i només l’atzar –per dir-ho d’alguna manera– procura que nous individus es relliguin secretament amb llinatges antics i puguin tornar a contemplar la natura viva i oculta, amb tota la seva esplendor d’actors i de llocs. Evidentment amb aquestes paraules ens referim a la Josefa Tolrà, una dona normal entre tants i tants individus insòlits i peregrins que no veuen més enllà d’allò que tenen davants dels nassos.
Els éssers espirituals que eren contemplats per la Josefa apareixen molt ben explicats en les obres d’un gran savi suís, metge, teòleg i vident, anomenat Theophrastus Philippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, més conegut com Paracels (1493-1541). Per uns, Paracels fou el darrer dels savis medievals, per altres, el primer savi modern, però en qualsevol cas, en els seus llibres s’ensenya que els éssers imaginaris que apareixen en qualsevol festa tradicional no són invencions de la cultura popular, sinó que estan fortament arrelats en la gran tradició màgica renaixentista. Però, abans d’endinsar-nos en les teories de Paracels voldríem aturar-nos un moment en l’obra de la Josefa Tolrà, concretament en un petit dibuix, doncs, sens dubte, ella va conviure amb molts d’aquestos éssers objectes de l’atenció de Paracels.

(Fragmento, artículo catálogo)

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Josefa Tolrà, apuntes biográficos.

LA FUERZA FLUÍDICA DE JOSEFA TOLRÀ
Sandra Martínez, Eulàlia Salvador

Josefa Tolrà Abril nació el 8 de enero de 1880, en el pequeño pueblo de Cabrils, situado en el Maresme. Su vida empezó como la de tantas chicas de familia humilde y trabajadora. Cursó estudios primarios, aprendió a leer y a escribir y, cuando llegó el momento, colaboró con la economía familiar trabajando en la fábrica textil del pueblo.

A través de amigos comunes Josefa conoció a un trabajador del campo, Jaume Lladó. Se casaron y ella dejó la fábrica para dedicarse a la familia y ayudar a su marido. Fruto de este matrimonio nacerían sus tres hijos: Joan, Maria y Pere.

El destino hizo que con solo 14 años, después de una larga enfermedad, fallezca su hijo menor, Pere. Josefa, a pesar de ser muy creyente, sufrirá una grave depresión, aunque con el tiempo conseguirá sobreponerse. Pero en 1936 estalla la Guerra Civil Española y su hijo mayor Joan muere durante la contienda. Cuando se enteran de la terrible noticia, madre e hija se abrazan, llorando, en silencio. No hay gritos, no hay rabia. Únicamente dolor. Es ese dolor precisamente, el que hace que algo extraño ocurra. Se abre una sorprendente vía de comunicación con “los seres de luz” o “los de arriba”, como ella les denominaba, impulsada por la Fuerza Fluídica, tan presente en sus textos y obras.

Al principio Josefa tenía miedo porque no comprendía lo que estaba ocurriendo. El miedo hizo que no quisiera quedarse sola, ya que figuras y voces intentaban comunicarse con ella. Cuando explicó lo que ocurría a su familia, lejos de pensar que estaba enferma, la apoyaron en todo momento y la invitan a escribir y pintar lo que esas voces y esas caras le dictan. Así, el miedo desaparece

Con 60 años empieza a hacer garabatos con una libreta y un bolígrafo. Garabatos y más garabatos, como una escritura automática. Llena varias libretas con estos extraños símbolos que poco a poco van evolucionando. Finalmente los grafismos se convirtieron en formas definidas. Escribe e ilustra una gran cantidad de libretas con mensajes comunicados directamente por “los seres de luz” y, en muchas ocasiones firmados también por ellos. Lo más sorprende es que nuestra protagonista nunca salió de Cabrils, solo en una ocasión para ir un día a Badalona a visitar una médium. No tenía acceso a libros, ni cursó estudios, pero en sus libretas escribe poesías, habla de ciencia, de lugares lejanos (como por ejemplo el Líbano) o de hechos históricos? Estos textos los acompaña de sorprendentes y maravillosos dibujos. Algunos representan escenas cotidianas, otros retratos de personajes como Marconi, Jacint Verdaguer o Napoleón Bonaparte.

Las libretas dieron paso a dibujos realizados en láminas. Su hija Maria, que trabajaba en la fábrica textil en la que también estuvo su madre, le facilitaba los rotuladores, lápices, bolígrafos y papeles. Estos dibujos están hechos en hojas de papel de diferentes tipos, incluso algunos en el reverso de papel charol. No disponían de más pero a Josefa no le importaba, lo único que quería era pintar. “Solo pintando me siento feliz” dijo en más de una ocasión.

(Fragmento, artículo catálogo)

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